Perucho Mejía García
Si el hombre, sólo puede propagar y conservar su forma de existencia social y espiritual mediante las fuerzas por las cuales la ha creado, es decir, mediante la voluntad consciente y la razón, a través de su carácter de ser social puede fijar sobre sí mismo el espacio que habita mediante las condiciones de la vida social y mantener una estructura dinámica en relación con las diferentes experiencias urbanísticas, arquitectónicas y estéticas.